…los otros factores del color (I)…

“El arte es maravillosamente irracional, no tiene el menor sentido, y,

a pesar de todo, es necesario”   (Günter Grass)

Enunciado académicamente habría que decir que los factores del color son 3 (tres):

  1. el tinte o color/hue or colour (ya lo hemos visto: amarillo/yellow*; naranja/orange; rojo/red*; violeta/violet; azul/blue*; verde/green); hemos señalado con * los primarios.
  2. el tono o valor/value (claro-oscuro / light-dark)
  3. la intensidad, saturación o brillo/chroma, saturation or bright (brillante-apagado/bright-dull)

La idea es fácil e intuitiva, aunque será lo que nos traiga de cabeza en todos nuestros cuadros de aquí en adelante, porque lo difícil es ponerla en práctica; nada más y nada menos. Saberlo e intentar dominarlo te complica bastante la vida a la hora de pintar pero te abre un mundo nuevo de sensaciones e indagaciones; ignorarlo te hunde en el abismo del que nada ve y nada siente. Aclaremos algo: esto no es algo que se pueda despreciar si quieres pintar; puedes decir: “-es que yo lo paso bien pintando sin necesidad de esforzarme tanto en esto”. Bien. Pero asume entonces que todos tus esfuerzos serán inútiles a la hora de lograr luces y volúmenes con éxito, así como reproducir con más o menos tino los colores originales, los contrastes, las luces, incluso algo tan ‘aparentemente’ fácil como un contraste tonal (¿facil?…¡uff!). Mira los contrastes tonales de este cuadro de John Singer Sargent o del segundo, de Zhao Kailin, que homenajea al primero (observa la riqueza de matices en el rostro de la mujer o la parte baja del vestido: eso es textura)…

sargent12

sargen18

Aunque tú no seas consciente, todo lo que hagas carecerá de vida, con independencia de lo que te digan los que no entienden (vuelve a leer mi primera aportación al blog para ver que no hay que dejarse llevar por esos comentarios). Además, resultarán vanos todos tus esfuerzos, pincelada tras pincelada, por mejorar lo que no te sale, pues sin técnica andarás como un pollo sin cabeza, dando pinceladas a diestro y siniestro sin saber muy bien qué haces ni por qué (cualquiera que pintando haya intentado alguna vez copiar algo fidedignamente  ha tenido esta experiencia, así que sabrá honestamente de lo que estoy hablando –lo demás es autoengaño). Ah!, otra cosa más…asume también que tus realizaciones puedan ser miradas con cara de “…¿?…” por alguien que conozca esos conceptos.  Tras esto ya nunca nada vuelve a ser igual, ni siquiera tu forma de ‘mirar’ y es realmente estupendo que así sea…

Pero…si son conceptos por todos conocidos: ¿es posible tal cosa?

Sí, lo es. Es como querer jugar al ajedrez sin saber mover las piezas o tocar un instrumento sin aprender música…puede parecerte muy divertido tocar la flauta continuamente abriendo y cerrando los agujeritos del fuste pero raro será que salga algo melodioso y, si finalmente, tras mucho intentarlo, sale algo con cierta armonía será plano y aburrido, sin timbre, sin matices, sin vida…aunque a ti te divierta (normalmente todos los niños se han divertido así alguna vez, para desesperación de los vecinos); y desde luego no podrás componer nada ‘artístico’. Es importante percatarse que esto no quiere decir que una vez adquiridos los fundamentos no puedas dejarte llevar, pero es como el tenista que suelta el brazo para dar el golpe y, sin más, coloca la bola en el sitio exacto, donde el contrario no puede atacarla. Antes de “dejarse llevar” ha tenido que repetir esforzadamente cada uno de los principios técnicos fundamentales de ese arte. Creo que fue el gran campeón mundial del ajedrez Alekine quien dijo que los alumnos no deberían aplicar sin más las cosas que aprenden en las partidas de los grandes maestros, sopena de exponerse a una gran derrota. Las cosas que parecen simples rezuman siempre el néctar de siglos de sabiduría…

Repetimos los 3 factores del color apoyándonos en imágenes y en lo que dice Helen Van Wyk: “- interiormente siempre procedo haciéndome preguntas  de este tipo respecto a lo que veo:

1 COLOR

¿qué color es ese?

¿amarillo, naranja, rojo, violeta, azul o verde?

CROMA

2 VALOR

¿cuál es su valor?

(fijaremos una escala para ello –véase el ejemplo de un amarillo claro a uno oscuro)

VALUE

3 BRILLO

¿cuán intenso/saturado es?

(neutralización o agrisado del color, como el carmín del ejemplo, de ser muy intenso a las 12 va perdiendo saturación hasta el gris de la 1)

SATURATION

Veamos un ejemplo gráfico con los 3 primarios…analizamos los 3 factores de cada uno:

– 3 colores: Y, R, B

– en vertical variando su tono de claro (arriba) a oscuro (abajo), en una escala de 11 valores

– en horizontal variando su saturación de intensa o brillante (derecha) a gris o apagada (izquierda)

Peak_Saturation_Value_sm_W

Observa, por obvio que te parezca, que cada color tiene por sí mismo (al 100% de saturación, o sea, en estado puro: el cuadradito más a la derecha) un valor o tono; el amarillo es más claro que el azul, luego en una escala del 1 al 11 como la representada (de arriba a abajo: 1 el blanco-11 el negro) el amarillo tiene un tono de valor 3, el rojo 6 y el azul 8-9; pero al intentar aclararlo u oscurecerlo (por ejemplo con blanco y negro respectivamente) variamos también su intensidad, el 3er. factor, pues al mezclarlo ya pierde pureza, por eso se mueve arriba (al aclararlo) o abajo (al oscurecerlo) pero también hacia la izquierda (porque se agrisa respecto al color puro, que es, por ejemplo, el que sale del tubo con su máxima intensidad) De ahí que se formen esas figuras donde cada color tiene su recorrido, ya que un amarillo tiene muy poca carrera para aclararse (hacia arriba), pues ya tiene un tono claro, y muy larga para oscurecerse (hacia abajo); al contrario que un azul…el rojo, al estar en zona media tiene casi igual recorrido arriba y abajo.

Siempre que mezclamos un color con blanco para aclararlo, a la vez lo apagamos, pues el blanco lo agrisa (como al café cuando le echamos leche, no se aclara su color sino que se agrisa, pierde intensidad). Alguien dijo que una técnica para pintar al óleo consiste en escamotear el blanco (tómense estas palabras con cautela, pues el blanco es imprescindible)

(lo mismo para los 6 colores hecho con ordenador)

imageimageimageimageimageimage

Si hacemos esto con cada color y los colocamos ordenadamente obtenemos…

munsell[1]munsellTree

¿te suena?…eso es, el famoso sólido de Munsell que ya nombramos en su día y que sustituye a la rueda triádica en una formación más compleja sobre los 3 factores del color.

munsell1

…mira bien la próxima lámina resumen que ilustra estos 3 factores; no te dejes impresionar por la aparente complejidad, sólo sirve para ilustrarnos el concepto, no es algo que debamos ejecutar así cuando pintamos, pero debemos conocerlo: un rojo determinado (el que marcaría en la rueda las 11 del reloj – RP=RedPurple en la terminología Munsell, lo cual ahora no nos interesa), lo situamos por comparación con un tono 4 (value = 4/) en una escala de 9 grises (es la escala ideal para el pintor y la que emplearemos en adelante) –enseguida diré cómo se hace esto; ese rojo en su grado más intenso se encuentra en la posición extrema derecha de toda la línea tonal (horizontal) 4 y conforme pierde saturación, o sea, conforme le mezclamos gris de tono 4 (para que no nos salte de escala tonal) se va aproximando hacia la izquierda hasta convertirse en el mismo gris de la escala, perdiendo toda saturación o pigmentación de color (en la lámina se muestran 7 pasos de agrisado, desde el intenso extremo derecho hasta el apagado gris izquierdo de valor 4): así es como se hace para apagar o agrisar un color; los artistas hablan de colores ‘rotos’ y esos son los colores que debería haber en nuestros cuadros, pero obtenidos con la mayor precisión posible.

Munsell3

Como aquí hay mucha enjundia sólo ampliaré una cosa más por ahora, de modo que puedas leer y releer esto para que te quede lo más claro posible (observa bien cómo se dimensionan los factores, por obvio que te parezca, y piensa en ello cuando mires las cosas, e imagina casos y colores-pigmento reales)

luminosidad

saturacion

Prometí decirte cómo se compara el tono de un color con la escala: lo ideal sería que pudieras formarte tu propia escala de valores de 9 (nueve) tonos

 image

a muchos nos parece conveniente hacerle agujeritos para husmear el tono a través de ellos…el azul del ejemplo tiene un tono 4…

2value-scale-with-blue

 

lo normal es poner los agujeritos de la escala sobre el color que quieres comparar (en la distancia) procurando que reciban la misma iluminación y entornamos los ojos semicerrándolos para matizar la luz con las pestañas (una forma de agrisar la luz natural, de quitarle saturación es filtrarla, en este caso las pestañas hacen de filtro), de suerte que el color comparado y el de la escala de grises deben fundirse en uno sólo…con aquél gris de la escala con el que se confunda nos marcará el valor o tono. Este ejercicio (algunos incluso lo hacen bizqueando un poco) es fundamental en la valoración del tono por parte del pintor y es algo muy habitual en sus gestos cotidianos al pintar. Vuelve a mirar el azul de arriba y entorna los ojos: observa que en el valor 3 aún resalta por el agujerito con claridad, mientras que en el 5 resulta algo oscuro: así que es el 4, como dijimos –se suele hacer así, por eliminación, ya que raramente obtendremos una ‘fusión’ tonal perfecta, dado que estamos discretizando un medio contínuo, la luz, en saltos de escala.

Vamos a hacer la escala. Para este ejercicio tomaremos un tubo de Blanco Titanio/Titanium White (opaco) y otro de Negro Marfil/Ivory Black (opaco también); es importante que ambos sean opacos para que la influencia sea mutua y la superficie sobre la que se pinte no influya. Siento decepcionar tus expectativas pero pintar la escala nunca es cuestión de mezclar 50% de negro (valor 1) con 50% de blanco (valor 9) para obtener el gris de valor medio 5 por lo que ya hemos dicho muchas veces sobre los colores-pigmento, que intervienen fenómenos físico-químicos que hacen que no se comporten como unas probetas de laboratorio-; lo normal es que la escala elegida nos permite mezclar siempre desde los extremos al medio, en este caso el valor 5, con más blanco que negro (pues el negro mancha mucho) aproximadamente 6 a 4 partes o 7 a 3, según la marca de óleos (siempre es aproximado) y debe irse probando, matizando con nuestro propio ojo y criterio hasta ‘valorar’ que da el tono intermedio entre ambos; seguidamente, con el 5 y el 1 realizamos la misma operación para obtener el valor 3, e igualmente con el 5 y el 9, para obtener el 7. Después sólo falta repetir el proceso con el 2, 4, 6 y 8, centrales dos a dos de los ya formados: es por esto que se escoge una escala de 9 tonos. Algunos maestros usan la de 11 y otros la de 7, siempre con el mismo fin, aunque la única que se forma siempre con centrales de dos a dos es la de 9, de ahí su mayor aceptación: el tono que fabricamos siempre es intermedio entre los dos extremos que ya tenemos, lo que ayuda a nuestro ojo a valorarlo cotejándolo en cada añadido de blanco o negro; en cualquier caso, insisto, el artista siempre debe aplicar su ojo en las mezclas, lo cual debe alegrarte porque eso hace que sea fundamental nuestra presencia –si no, ya lo haría un ordenador, si bien sabemos que eso no es arte, quizás precisamente gracias a esto. La primera escala que realices quizás no te salga espectacular pero no desesperes: la mía fue un desastre y la que tengo ahora está bastante bien…y es la segunda, hecha unos 8 meses después. En cualquier caso, algunos como Richard Robinson recomiendan una escala hecha por ordenador e imprimida en papel fotográfico, para que los blancos y los negros sean reales y puedas compararlos con los de la naturaleza, que son colores-luz, no colores-pigmento. Algunos, al pintarla, le ponen a los grises que se van formando un poquito de ocre o siena, apenas una puntita, ya que el negro marfil es un color frío y el gris resultante es algo azulado; de esta forma lo neutralizan…¿recuerdas la temperatura del color? El siguiente gráfico sacado de alguna web refleja este proceso de creación de la escala de grises de 9 tonos…

tone_01

Bueno, tomémonos nuestro tiempo para asimilar esto porque aquí está el verdadero ‘quid’ de la cuestión pictórica…y practiquemos la escala…una buena forma de hacerlo es combinando unos magníficos ejercicios para que los factores del color penetren en nuestro hemisferio derecho del cerebro: son ejercicios de inicio, muy recomendables para ir comprendiendo y asimilando (más tarde vendrán otros sacados de unos apuntes de Bellas Artes que descargué de algún lugar de esta Mancha…tan ancha…, cuyo autor me gustaría conocer precisamente para ponerles autoría –no pretendo plagiar a nadie y además creo que son de magnífica calidad didáctica por lo que presumo que serán de algún profesor –volveremos sobre ellos cuando toque).

Así que esta primera experiencia que nos propone Richard Schmid la recomiendan muchos grandes maestros (Richard Schmid dice que él vuelve a repetirlo cada pocos años para retomar conciencia de los matices de las mezclas y que alguna vez se sorprendió gritándole a un azul: “ahá, así que eso era lo que escondías ¿eh? ¿con que eso eres capaz de hacer?); al principio puede parecerte tedioso (a mi nunca me pasó, pero comprendo que puede haber caracteres para todo); yo creo que si te pasa esto es mejor que lo dejes estar y vuelvas cuando recuperes las ganas, pero no lo abandones definitivamente; es un ejercicio de descubrimientos, no de avances: lo de menos es el final: importa sólo el camino y las sensaciones que te transmite, lo que descubres, así que intenta disfrutarlo y tómatelo con calma. Yo suelo aprovechar a veces el poquito tiempo que tengo entre que vuelvo del trabajo por la tarde-noche y la cena para hacer algunas mezclas de este tipo, o tras cenar si veo algo de tele, pinto mientras tanto cosas de este tenor, porque no requieren la concentración de un cuadro, sino la contemplación del que observa, indaga y deduce…

Ahora que hemos formado una paleta de colores podemos colocar éstos conforme a ella: te recomiendo que si has optado por otro orden y colores para tu paleta los mantengas también porque así nos habituamos, como dije, a ver siempre los colores (“nuestros colores”) en el mismo sitio, igual que al pianista le gusta que la tecla ‘Re’ de la octava central esté siempre en el mismo sitio.

Voy a mostrar una serie completa y luego lo explico…

colorChart

Como veis hay 3 x 4 = 12 cartas de color (colour charts), luego se trata de una paleta de 12 – 1 = 11 colores (seguramente es la que recomienda Richard Schmid en su libro “Alla Prima”: 1 carta por color clave más la de colores puros); puedes contar que cada carta tiene precisamente 11 columnas, una por cada color de la paleta elegida; como mi paleta era de 13 colores saldrán 13 + 1 = 14 cartas; ¿cómo se hacen?

Primero prepara hojas enteladas para este fin: puedes formar cuadrados de unos 2 cm de lado (no conviene que sean menores porque entonces puede que no aprecies bien los matices de la mezcla: asume que en este ejercicio tienes que emplear óleo y, además, tiene que ser el de la marca que uses para pintar, aunque sea bueno y caro, porque lo que quieres es precisamente descubrir sus cualidades, no las de otro); dispón hileras con tantos cuadraditos como colores tengas en la mezcla, en nuestro caso serán 13 casillas, luego hay que prepararlo bien para que quepan en el papel entelado: ayúdate de regla e intenta distribuir bien las separaciones para que quepa (haz un número antes de lanzar líneas paralelas); esta es la parte más tediosa: yo suelo preparar 3 ó 4 por jornada –ya que me pongo aprovecho el tirón- y cuando me canso lo dejo para otra ocasión ya que esto de delinear cuadraditos no nos aporta mucho y sí que es un poco rancio (puedes ponerte un poco de música mientras para animar…un truco consiste en hacer la primera lámina con regla y las restantes las marcas al trasluz sobre una ventana).

Bien, una vez preparada la tela, la primera carta de todas (por eso antes sumé o resté una) es la carta de los colores tal cual salen del tubo, puros, sin mezclar. Se disponen en cada casilla en el mismo orden que ocupan en tu paleta; pongo la mía que ya conoces ¿recuerdas?:

PALETA OLEO   CartaColores

y seguidamente se aclaran o matizan con blanco hacia abajo (suelen ponerse 5 saltos de tono, no los 9 de nuestra escala, porque su sentido es el de valorar convenientemente las diferencias de matiz, y ver las cualidades´más íntimas de la mezcla –de hecho podrían hacerse sólo 3 saltos aunque la carta queda mejor con 5). En el gráfico anterior de cartas la de colores puros es la de la esquina inferior izquierda. Esta carta podemos titularla Colores Puros/Pure Colors y se corresponde con los matices de nuestros colores al óleo.

La siguiente sería la del Cadmium Lemon CL. El color nominal representa “la clave” o “dominante” a la que añadimos una pizca “influencia” de cada uno de los otros colores en su casilla correspondiente, pero controlando que siempre domine el color “clave” (aunque debe entenderse que no siempre tiende a prevalecer la dominante, por lo que hemos de salvaguardarla; por ejemplo, un transparente dominante frente a un opaco influyente o frente a un transparente con más capacidad de tinción)

…cuanto más pinto más me doy cuenta de la importancia de esto, ya que enriquece mucho la pintura cuando no mezclas a partes casi iguales –no hay que ‘romper’ tanto el color crenado grises embarrados sin gracia- sino que dejas influir la clave o dominante, bañándola suavemente, apenas incitándola al deseo de fundirse con el influyente…hay que controlar muy bien la puntita del pincel cuando tocamos el color influyente a mezclar, hacerlo piano, piano…

Una vez añadida la mezcla en el primer cuadro, seguimos con la sobra y la matizamos con blanco en la paleta y volvemos a rellenar los 4 pasos restantes inferiores… Iba a decir que como cada color topará en algún momento consigo mismo (actuará de dominante e influyente) volveríamos a realizar la misma columna que ya hicimos en la primera carta (la de colores puros) y que en este caso, si se quería, podía aprovecharse el espacio para ensombrecer el color puro con negro; pero se rompería la armonía de la clave de la carta, por lo que es mejor que no; mejor repetimos la columna y ya está; la carta resultante es la que marque la clave, sin más: conviene poner la clave o dominante como título también, igual que hicimos con los colores puros. En cualquier caso, si se desea, y así lo aconsejo, se puede hacer una última carta de mezcla de todos ellos con negro (igual a la primera de colores puros pero en vez de usar blanco, usando negro)

Como tenemos mucho trabajo lo dejamos aquí para una próxima ocasión…puedes ir realizando las cartas mientras sigues aprendiendo y pintando (yo aún no tengo completamente acabadas las mías)…

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12 respuestas a …los otros factores del color (I)…

  1. Myrian Larco dijo:

    Miguel tu block me ha parecido muy interesante, me interesa el diseño escenográfico y me es muy útil el tema del color. Gracias
    Myrian

    • Me alegro de que despierte tu interés, Myriam; espero que te sea de ayuda. Hay algunos buenos artículos por la web sobre el uso de color en la decoración de espacios interiores que también podrían servirte para el juego de crear espacios en el escenario; seguro que puedes unir o separar escenas no sólo con muebles o personajes sino con la propia luz de color, armonizando análogos o creando fuertes contrastes, etc. Creo que es un mundo con mucho dicho (pues hay grandes entendidos) y seguro que hay muchas cosas por ahí…

  2. andriu dijo:

    Hay un error fatal en los en mucha literatura moderna acerca de los primarios, ya que hasta el neoclasico se consideraba ROSE PURO COMO PRIMARIO ya que y no elel rojo , algunos se aproximan al magenta que es mucho mas parecido al rose pero tiene algo de azul,

    en la practica se corrobora ya que al darle un poquito de amarillo al rose se obtiene el red light.
    mientras que el rose no se obtiene mezclando ninguno lo cual corrobora que sie es primario.

    • Bien, Andriu, es cierto que hay mucha literatura sobre el tema y de hecho lo que dices tuvo que tomarse muy en serio a la hora de fabricar las primeras impresoras de tinta definiendo los distintos espacios de color en función del sistema adoptado. Sin embargo la paleta con el rojo primario ya ha sido también sancionada por la práctica y ha quedado universalmente aceptada…no sé hasta qué punto merece la pena la discusión (en ámbitos extra-académicos) cuando vemos que hay maestros que usan paletas sólo con secundarios y hasta terciarios. Y es que, claro, al final todos los colores que vemos se mueven en el dominio de los grises: puros, lo que se dice puros, vemos pocos.
      Recogemos tu interesante aportación por si alguien quiere comentarla. Yo, finalmente, no me considero un entendido en esto, más que nada porque esas exactitudes dejaron de interesarme cuando vi que perder tiempo en ellas no resolvía mis cuadros. No me malinterpretéis: tienen su interés, pero más teórico que práctico y ya dije que, como bien apuntas, teoría en internet hay muchísima -no puedo abarcarla toda indefinidamente-. Lo que falta es enfoque práctico y eso es lo que trato de suplir aquí. Espero que os siga interesando…
      Muchas gracias por tu apunte y suerte con el pincel.

  3. Almudena dijo:

    Brillante entrada Miguel, sobre todo me ha encantado tu referencia a los “colores rotos”; ahí reside mucha de la magia de los grandes artistas, y una de las cosas más difíciles, según mi parecer. Yo ando ahora inmersa en dominarlo y entenderlo poco a poco.
    Muchos saludos!!

  4. Maria Victoria Ossa dijo:

    Buenos una días Miguel, soy una principiante y siempre me ha gustado la pintura, de hecho donde he trabajado y que dan cursos de pintura rápidos me inscribo y he podido hacer mis cuadros, ahora estoy con la locura de hacer los cuadros para toda mi casa y la de mi madre y quise prepararme un poco mas para ponerle tecnica a lo que hago porque he pintado cuadros sin tener en cuenta todo esto de colores calidos, frios etc. y miro el cuadro y no me gusta y empiezo a reacomodarlo pero siempre digo que le falta algo a mi cuadro, aunque los que lo ven dicen que esta hermoso. Gracias por el aporte que nos da.

  5. Enrique Expósito dijo:

    Sobre las cartas de color: Coincido contigo en que es muy bueno y muy práctico realizarlas, ¿Cuál es el inconveniente?, la paleta. ¿La paleta para un paisaje es la misma que para un retrato?: He leído atentamente tus blogs sobre las carnaciones de maestros como Daniel Green o Howard Sanden, y en sus paletas incluyen el verde vejiga, color que no incluyes en tu paleta “standard”. ¿Es idéntica una paleta para un paisaje cálido que para una marina? ¿Cuántos valores o luminosidades distintas usar: 5, 7, 9….? ¿Cuántas intensidades o niveles de saturación distintas: 4, 6, 8…? La conclusión a la que he llegado es que el número de cartas necesarias estaría situada entre los 25.000 y cerca de 17.000.000 (RGB:256x256x256), de colores-tonos-intensidades distintos. Cifra muy superior a las 12 ó 14 cartas que propones en este artículo. Con esta base: ¿Qué resulta más útil para el artista: Intentar hacer un “muestrario standard” al estilo Pantone o Munsell, o fabricar sus colores, tonos e intensidades según cada momento?. Gracias de todos modos, porque e tu blog he encontrado muchas más enseñanzas útiles que en libros impresos sobre el tema: Los últimos se parecen cada vez más a grandes catálogos, que a lecciones sobre técnicas, productos y su aplicación.

    • Enrique Expósito dijo:

      Rectificación: las cifras sobre las cartas necesarias sería una cifra muy inferior. Pongamos que tenemos una paleta de 18 colores distintos (escogiendo una paleta muy elevada a propósito), y queremos construir cartas para 5 tonos distintos: Necesitaríamos 90 cartas. Pero si quisiéramos que en las cartas de color se pudieran contemplar los distintos grados de saturación, tendríamos que multiplicar la cifra anterior (90) por 8 a 16. Es decir, tendríamos una paleta de 720 a 64800 matices-tonos-intensidades distintos.

    • Gracias Enrique…muy interesante y preciso, matemáticamente hablando. Pero me da la sensación, y luego me explico mejor, de que es como decirle a un aprendiz de piano que no practique la escala musical con las teclas, y luego los acordes y arpegios principales porque la combinatoria de las mismas es casi infinita, en este caso, y resultaría inútil (igual que no practicar un niño en los deberes del colegio las combinaciones principales de dos y tres letras porque la combinatoria del abecedario completo también tendería a infinito). Hemos abordado en facebook el libro de Pope -creo que aquí lo compartí- donde habla de muchas de estas cosas (sobre una traducción de un amigo del blog) y créeme que si bien tienes razón (yo soy de ciencias y alguna idea se me pasó por la cabeza de acometer muchas de las variaciones que describes) afortunadamente al leer la experiencia transmitida por Richard Schmid y que os he narrado, comprendí que la cosa no iba por ahí. Va más bien por lo que cuento del piano. No importa que tengas una carta de inicio prácticamente de colores saturados y cada cual en su valor natural, o realices -como hacen algunos- una carta de partida en tonos medios. Lo que Richard viene a significar es que realizando estas simples combinaciones, sin perder la atención y con cuidado, se van a desarrollar tus habilidades de valoración del color de forma automática. Fíjate si será que yo nunca acabé las cartas propuestas, aunque las recomiendo, pero es cierto que los colores empezaron a matizarse mucho mejor ante mis ojos, mi mirada cambió y se agudizó para captar sutiles variaciones, igual que un sumillier desarrolla un olfato especial para detectar fragancias en el vino que al resto nos pasan completamente inadvertidas. Ése es su verdadero propósito, no clavar todos los colores de la naturaleza, ni presentar un muestrario lo más extenso posible tipo pantone como hacen los diseñadores de ropa o muebles.
      Pero entiendo las reticencias, es un poco rollo, eso sí, por eso no las acabé, aunque sigo recomendándolo a todo aquel que tenga una personalidad algo más sosegada que la mía… Aún en mi caso, tarde o temprano, pasamos por ello: si no lo hago en las cartas, lo haré sobre un lienzo donde obtendré no pocos fracasos; pero también ahí aprenderemos… Todo es cuestión de amor por la pintura.
      De todas formas, de nuevo, gracias por tu interesante observación.

  6. Alberto Marín dijo:

    Siempre que doy vueltas por internet preguntandome mis “porqués”, acabo en este post…. es lo que tiene ir como pollo sin cabeza, que no paras de dar vueltas sobre lo mismo

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