La Carta de Colores (Color Chart) vuelve…

Algunos me comentáis las dificultades de las cartas de colores y lo mal que os quedan…,¿sabéis qué os digo?:

¡Nada!, ¡no digo ni pio!

Y es que a mi tampoco me están quedando demasiado bien…

Tengo poco más de la mitad realizada y no creo haberles sacado todo el jugo. ¿Qué ocurre? ¿Acaso están todos esos grandes artistas equivocados? No lo creo…

A ver, excepto en temas de fe, ante la duda sólo cabe el pensamiento. Hay dos problemas simultáneos: el primero es lo artificioso de su construcción, donde se pierde bastante tiempo y, a los que disponemos de poco, cuando se lo otorgamos a la pintura no nos gusta perderlo en nada que no sea pintar; pero hay que concienciarse de que éste es un peaje que debemos pagar para aprender. A esto se une que también resulta artificioso encontrar, una vez hecha la mezcla, la escala de valores adecuada: exige concentración en algo que no es la propia tendencia de la mezcla y hace que el objetivo final parezca ser la acción de rellenar el recuadro correctamente; sin embargo merece la pena esforzarse para sacar provecho a la mezcla (ver sus propiedades de tono, temperatura, etc.) y, a la vez, adquirir práctica en la construcción ajustada de las diferentes escalas de valores, porque, además, una de las mayores dificultades estriba en que los valores de cada color son diferentes. Yo empecé intentando que cada fila tuviera el mismo valor; inocente. Pronto vi que era imposible, por lo que la relación debía establecerse de alguna forma no indicada en el libro de R. Schmid. Y en cierto modo así es. Cada color salido del tubo tiene un valor y una intensidad: el rojo tiene menos valor (es menos claro) pero más intensidad que el amarillo. Esto quiere decir que el recorrido del rojo hacia el blanco es más largo, pues es más oscuro (valor=5 aproximadamente), así que los saltos tonales en su columna son mayores, o sea, la gradación es más brusca (del 5 al 9). El amarillo, al ser muy claro (valor=8), tendrá una transición muy suave hacia el blanco en su columna (del 8 al 9): dividir un sólo salto en cinco casillas de su escala de valor (1/5 por paso) hará que el cambio de una a otra casilla sea casi imperceptible, o sea, cada cuadrado inferior se parecerá mucho al superior (p.e., ved en la figura la diferencia en el salto de valor entre la 2ª y 3ª fila en cada color: la del rojo es mayor, más apreciable, y hace que el valor en la 2ª, 3ª,… fila de cada color no sea el mismo)

Alla Prima-Richard Schmid_3

Así que, igual que dice el refrán que cada palo aguantará su vela, cada color soportará las transiciones de su valor en cinco saltos hacia el cuasi-blanco. ¿Cómo lo afrontamos a la hora de hacerlo?

Bien, tranquilicemos el ánimo. A pesar de todo he dado en el pasado algún consejo de cierto valor, aunque yo no lo haya cumplido del todo (en esto me parezco a Séneca en su ‘ética a Nicómaco’, su hijo). Dije que este era un viaje en el que las alforjas se llenaban por el camino. Pero hago aquí una promesa, por si alguien se anima a seguirme: rompo mis anteriores cartas y las realizo de nuevo, ¡desde el principio! Pero para realizar el sacrificio debemos estar seguros de que merece la pena. Y la única forma es seguir fielmente los consejos de los más sabios que nosotros en este arte, como en cualquier oficio (por eso es tan importante saber reconocer al sabio, claro, porque exigirá sacrificios, y seguir a un loco es ridículo…)

Lo primero es olvidarse de si quedan más o menos bonitas. A pesar de que voy a explicar cómo se construye la malla sobre la cual realizar el ejercicio y cómo hacer para que quede bien, asumamos que no es algo que vayamos a colgar en el salón de la casa; si acaso en el estudio, si lo tenemos y, si no, lo guardaremos como referencia de consulta; nada más. Así que el objetivo no es que quede precioso. El objetivo es aprender.

Para ello he buscado un sabio, Clayton J. Beck III; merece la pena visitarle en:

http://www.claytonbeck.com/index1.html

Clayton J. Beck Loquats-in-the-Sun

y el apartado donde habla de las cartas de color tal cual se las explicó un profesor de arte (nada mejor para nosotros que la referencia de los apuntes que el alumno tomó en sus clases):

http://www.claytonbeck.com/Instructional2.html

y que resumo traducido para compartir entre todos nosotros…lo adaptaré a mi paleta (cada uno debe hacerlo a la suya). Por cierto, Clayton también reconoce que la primera vez que las hizo no le aportaron mucho, porque le pasó como a mi, se perdió en la artificiosa arboleda de su realización, en vez de buscar el corazón del asunto. Lo que hizo después le abrió los ojos sobre cuestiones que anteriormente le pasaron desapercibidas.

Vamos con la construcción (preparación previa). Lo primero es saber cuánto ocupa cada carta, a fin de establecer el tamaño de lienzo necesario (en esto lo adapto a mi manera, en dimensiones de centímetros en lugar de pulgadas; podéis hacer la de Clayton sabiendo que 1” pulgada = 2,54 cm):

chart_construction_2

Como sabéis mi paleta consta de 13 colores, así que pondré 13 columnas (los demás pondréis n colores, según vuestra paleta). Ya hemos visto que en cada columna reproduciremos una escala tonal de cinco pasos, así que habrá siempre (y esto es igual para todos nosotros) 5 filas. Cada escaque de color se hará con un cuadrado, de lado c. Entre uno y otro dejaremos un espacio e. Después dejaremos alrededor de la carta otro espacio, en los laterales, sobre todo para poderla coger con los dedos, de dimensión e’, y en la zona superior dejaremos algo más para poner los nombres de los colores, de dimensión 5·e’ y en la inferior 2·e’.

Así que la longitud necesaria del lienzo será:

Largo: sabiendo que si hay n columnas/escaques de dimensión c, habrá (n-1) espacios entre ellas de dimensión e, y dos espacios laterales de dimensión e’. Así que la longitud total será:

l = n·c+(n-1)·e+2·e’

Ancho: tenemos 5 filas/escaques de dimensión c, con (5-1) = 4 espacios entre ellos de dimensión e y una fila superior para nombres de dimensión A, por ejemplo 5·e’ y otra inferior de dimensión doble a las laterales, 2·e’. Será:

a = A+5·c+4·e+2·e’

chart_construction_1

Así que ahora podemos dar a las letras los valores que queramos; por ejemplo, en mi caso, ya sabemos que mi paleta son 13 colores, así que n=13. El resto los elijo con cierto sentido; por ejemplo, los espacios entre escaques pueden ser de casi medio centímetro, para que no se manchen los cuadrados entre ellos: e=0,4 cm y podamos poner una cinta adhesiva haciendo esa malla. Los espacios laterales algo mayores; e’=0,6 cm. Por tanto el espacio superior de los nombres será A=5·e’=5·0,6=3 cm; y el inferior de la tabla será 2·e’=2·0,6=1,2 cm. Los escaques serán adecuados con cuadrados de 2 cm (Clayton los pone de 1”, o sea, algo más de dos y medio, pero yo estimo que con cuadrados de 2 x 2 es suficiente: luego hay que rellenarlos de pintura, lo que acaba siendo un gasto de cierta entidad)

En mi caso queda:

l = n·c+(n-1)·e+2·e’ = 13·2+12·0,4+2·0,6 = 26+4,8+1,2= 32 cm de largo.

a = A+5·c+4·e+2·e’ = 3+5·2+4·0,4+2·0,6 = 3+10+1,6+1,2 = 15,8 cm de ancho.

La primera carta contiene todos los colores de la paleta, cada uno con su escala tonal de 5 pasos:

chart_construction_3

os recuerdo la de R. Schmid, aunque sólo sea de 11 colores:

alla-prima-richard-schmid_1

Bien. Clayton nos dice que el tono coincidente debe ser el de la fila inferior (en la figura no se aprecia bien, por defecto de la imagen). Ópticamente se trata de blanco con un 2% del color correspondiente, o sea, una puntita que lo influya, nada más. Y digo ópticamente, no físicamente, porque como sabemos las mezclas de pigmentos no pueden expresarse en proporciones directas, sino ópticas, ya que cada color tiene un grado de intensidad e influencia. Los hay más fuertes, como el Alizarín Crimson, que con muy poquito tintan mucho, y más débiles, como el Viridian, que requiere más cantidad para dejarse notar (por eso, estos dos complementarios no forman un negro neutro echando partes iguales en la mezcla: saldrá rojizo por la mayor fuerza del Crimson; la mezcla óptica de iguales, neutralización, requiere aproximadamente 5 partes de Viridian por cada parte de Alizarin).

Así que las siguientes cartas requieren de un color dominante, que pondremos destacadamente en el nombre (p.e. Burnt Umber) y el resto serán los influyentes. Primero rellenamos el dominante, que coincidirá con el de la primera carta, pues no tiene influencia de otros, en su columna correspondiente: lo hacemos en el orden que ponemos en el gráfico (la primera carta se hace también en ese orden: 1º –el color puro; 2º –la última fila con 98% blanco y 2% de color. 3º –la tercera fila, mezcla óptica al 50% de la primera con la última; 4º –mezcla de la 1ª con la 3ª y 5º –de la 3ª con la última.

chart_construction_DOMINANT

El resto de la carta la vamos construyendo hacia afuera desde esa posición (o sea, luego hacemos la de la influencia del Yellow Ochre, luego la del Burnt Sienna, y así sucesivamente).

chart_construction_INFLUYENTE

(aumento las proporciones por si no se ven bien)

chart_construction_INFLUYENTE

Clayton nos recomienda influencias ópticas del 25% respecto a una presencia del dominante del 75%, y luego ir matizando esta mezcla con blanco al 25%, 50%, 75% y 98%, haciendo que la última fila, la del 98%, proporcione siempre el mismo valor (muy próximo al blanco, por lo que en nuestra escala de 9 pasos se correspondería con un valor 8,5 aproximadamente).

Es importante tener una aproximación de los valores de cada color de nuestra paleta, para poder anticipar las respuestas de cada uno ante los demás y ante el blanco, por lo ya comentado. En mi caso tengo la siguiente aproximación tonal de los valores de mi paleta personal:

Valores_color

Usaremos una espátula para poner la pintura en la carta: queda más nítido y homogéneo, aunque realmente no es así como luego aparece la pintura en nuestros cuadros, pero las tendencias del color y los matices que descubramos sí lo son, y en las pinceladas la luz deslumbra más.

Las transiciones de tono ya han sido explicadas: procura que sean homogéneas, con pasos iguales de gradación, sin tendencia hacia arriba o abajo. Como al pintar cuadros una de las funciones fundamentales del artista es ajustar el valor de los tonos, esta es una buena práctica que debemos tomar en serio, haciéndolo con calma (vamos, que el día que decidamos hacer una carta olvidémonos de pintar, así no entrará en conflicto nuestro ánimo, y concentrémonos sólo en las mezclas y las escalas de valores).

Usa una cinta adhesiva para los espacios intermedios, que habrá de retirarse al finalizar la carta y antes de que se seque del todo (conviene que seque un poco primero, pero no demasiado). No uses medium ni aguarrás en las mezclas. Podrá darse a los tres meses de finalizadas una capa de barniz Soluvard de Liquitex, si quieres.

Dicho el procedimiento debemos recordar una vez más que este no es el objetivo, sino aprender de las mezclas, así que vayamos ‘piano’: más vale una carta bien aprovechada que las seis que yo voy a tirar (he de confesar que tampoco fueron inútiles, porque creo que me ayudaron a adquirir algo de ojo en los matices y tendencias). Una vez adquirida la práctica tardarán en realizarse entre 4 y 5 horas cada carta…así que paciencia, aunque parezca mecánico y poco artístico debemos confiar en su capacidad didáctica: prestemos atención a cada mezcla y pongamos los cinco sentidos en ellas, o sea, cabeza, para que guíe la mano.

En la carta finalizada el predominio del color dominante debería ser homogéneo, el mismo respecto a todos los influyentes. Tenlo en mente a la hora de mezclar. Son la base de lo que significa la armonía en un cuadro y hay que aprender a verlo. Además nos descubre la influencia de la luz en nuestros lienzos y nos permite elegir iluminaciones adecuadas para nuestras sesiones, entre otras muchas cosas…

Ah, Clayton usa lienzo de lino imprimado con Gesso. Yo usé unas hojas enteladas de poca calidad y el aceite del óleo las traspasó, por lo que en un futuro se pudrirán (este es otro de los motivos por el cual las repito, seamos sinceros). He comprado un gesso acrílico y una base mate para mezclar con agua al 2% y usar como imprimación de secado rápido y disminuir la textura habitual de los lienzos, hacerla más suave. Ya os contaré como me va.

¡Mucha suerte a quienes deseen seguirme en este proceso!…

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15 respuestas a La Carta de Colores (Color Chart) vuelve…

  1. …he realizado una pequeña modificación a posteriori; como el servidor no podía descargarme una copia de la entrada real para hacer la modificación, he tenido que acudir a mi copia ‘local’ (en mi propio PC, vamos); todo ha sido correcto excepto que al publicarla se ha duplicado la entrada; una vez borrada la antigua -la que contenía el pequeño error- queda la modificada por mi y que ahora es correcta (ya no tiene el pequeño error que quise corregir) pero con un desafortunado desenlace: se han perdido los comentarios que habíais realizado. Me parece demasiado peaje para corregir tan poca cosa…lo siento, porque me gusta que consten vuestros comentarios…

  2. José dijo:

    Hola Miguel, saludos a todos los aficionados del blog:
    Hace poco más de un año que descubrí tu blog y me hice fiel seguidor de él.
    Respecto a la carta de colores. confieso que al principio se me hizo un poco confuso el procedimiento, pero estaba decidido a lograrlo.
    Después de estudiar tu excelente explicación, me dí a la tarea de hacer mi carta, con una paleta de 11 once colores.
    Casualmente encontré, apenas iniciado el trabajo por mi parte, con un PDF del libro de R. Schmid y, tal vez porque ya había leído tu trabajo, se me hizo más fácil entender el procedimieto.
    A final de cuentas, varios meses después, lo he terminado.
    De verdad que se aprende solámente haciéndolo, y mucho.
    No es cuestión de decir con orgullo “Yo sí lo hice”, sino de animar a todos los participantes del blog a que lo intenten.
    En verdad vale la pena, tortícolis incluída.
    Un abrazo desde México.
    José

  3. José dijo:

    P.D.
    Acerca del material: yo utilicé cartulina o papel marquilla de 54 kilos o más; le dí uma imprimatura con acílico blanco de Titanio y sobre esa superficie dibujé el entramado y después pinté con los óleos.
    Cualquier cartón de alto gramaja que lleve una capa de acrílico soporta el óleo de manera excelente y evita la filtración del aceite, además de ser más barato; si queda con mucho mordente al aplicar el acrílico, sólo es cuestión de darle una ligera lijada.
    Vale.
    José

  4. antonio dijo:

    Desde luego que son esenciales las cartas, la mayoria de mis problema vienen por, entre otras cosas, mi falta de conocimiento en este aspecto: valores, temperaturas…
    Me pondré manos a la obra…
    un saludo

  5. Juan Carlos dijo:

    He empezado a hacer las cartas, acabo de terminar la primera, la de gradaciones únicamente con blanco tal cual salen del tubo, y ya simplemente con ésto estoy aprendiendo cosas muy interesantes, eso sí, no recomiendo hacer anotaciones ni valoraciones hasta tenerla terminada porque los tonos varían una barbaridad según los adyacentes como ya sabemos, me queda lo más difícil (las mezclas con los demás colores de la paleta) pero ya puedo confirmar que la lección será muy valiosa e instructiva.

    Un saludo.

  6. Me sumo a lo de hacer las cartas. Dividiendo ahora mismo los cuadraditos. A ver qué tal. Promete ser interesantísimo y es seguro que no se pierde el tiempo con esto. Todo lo contrario.

    • En pleno ejercicio y ya está siendo una gozada llena de descubrimientos. Por contar un detalle… Iba a mezclar el rojo cadmio claro con el azul cerúleo y me vino a la mente la instintiva idea de que saldría un tipo de violeta. Después de mi sorpresa miré la rueda Quiller y comprendí la gran utilidad de este ejercicio.

      • …recuerda que el cerúleo tiene matiz verdoso, y el verde es complementario del rojo…después de eso nos queda un poco de la tendencia del rojo claro, o sea, el naranja, unido al azul…complementarios. Así que tu sorpresa debió verse inundada de grises que, si realizaste bien la mezcla, deberían ser de componente violácea -el cerulean está algo más cerca del Prussian de lo que muestra el esquema, bajo mi punto de vista (es que yo el Prussian lo veo verdoso, qué se le va a hacer), decía que de componente violácea cálida (hacia el rojo) o fría (hacia el azul) según proporciones, pero con riqueza de tintes…son tonos muy interesantes y, con muy poca saturación, funcionan bien en los retratos.
        ¡Enhorabuena por disfrutarlo tanto!

  7. Gonzalo dijo:

    Muy buena entrada, hace poco he empezado en esto de la pintura y hoy he hecho mi propio círculo cromático (con seis colores he sacado 15) y pronto empezaré con las cartas (ya tengo algunas cuadrículas hechas listas para ser rellenas). A ver cómo van. Como he empezado hace poco quiero ir despacito y con buena letra, así que sigo paso a paso lo que en este blog se comenta y los consejos que se dicen.

    Un saludo a todos

    PD: mis colores son rojo cadmio medio, rojo alizarina, amarillo cadmio medio, amarillo indio, azul ultramar, azul ftalo. Como veis tengo dos colores por cada primario (como se recomendaba en otra entrada de este blog) y también tengo verde esmeralda (aunque este último he aprendido hoy a sacarlo con verde permanente y verde viridia).

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