…¿el mundo es gris?…

Después de tratar el tema de las tablas factoriales voy a enunciar las 3 preguntas fundamentales (en su sentido más básico) a la hora de ajustar la mezcla para dar una pincelada (ya las enunciamos hace tiempo mencionando a Helen Van Wyk pero después de muchas vueltas volvemos a los orígenes, a los fundamentos básicos, por su importancia, ya que ahora somos más conscientes de ella):

1.- ¿de qué color es? Amarillo, Naranja, Rojo, Violeta, Azul o Verde…sólo 6 (ahora me atrevo a complicarlo diciendo que este ajuste debe incluir también la temperatura dentro de su propia gama)

2.- ¿cuán claro es?…según la escala de 9 pasos (ahora me atrevo a decir que podemos simplificar en los inicios a 3 valores –luz, medio, sombra- y ajustar en una segunda fase a 5 valores en total y, en función de ello simplificar si es opaco –luz- o transparente –sombra: hay que tratar de mantener estas cualidades)

3.- ¿cuán intenso o saturado resulta?…hay que imaginar también una escala y tratar de ver los grises…NO PASEMOS ESTO POR ALTO…requiere más esmero del que solemos dedicarle los novatos: dicen Weistling y otros grandes maestros que por algún motivo tenemos un don natural para clasificar y ver enseguida la relación de valores en el espacio, dando volumen y distancia a las cosas: distinto es que sepamos ajustarlos bien, porque dicretizamos un medio contínuo –la luz- en una escala de saltos proporcionales y tiene su dificultad abstractiva, pero el ojo capta enseguida tal relación. Lo que no captamos con tanta facilidad es la relación de saturación del color, porque es más abstractiva aún y a menudo el valor y la intensidad pueden confundirse: es muy típico en un novato que se ejercita en estos menesteres intensificar las luces y agrisar las sombras, ofuscados sus sentidos por la relación de valor, no de intensidad-, creyendo que lo luminoso es más intenso y lo oscuro más ‘apagado’ –hasta la palabra conduce al error-, y casi debe ser al revés (aunque no debemos formular leyes universales que no existen)

Hay que entrenarse en no pasar por alto la saturación. Para ello debemos ver el mundo en grises…quizás sea así. Pero son grises maravillosos, plenos de matices contrastantes y directores de una orquestación de colores y luces que a todos nos deja boquiabiertos.

Weistling también dice algo así: “…contínuamente me preguntan ¿qué color es este? o ¿qué le mezclo para ajustar el color? Y siempre digo lo mismo: olvídate del color, quítate esa atadura. Entrénate en el valor, primero, y trata después de ajustar la temperatura: ambos factores de la dinámica te llevarán de la mano hacia una correcta relación de colores, aunque no sean los exactos…Este es el principio de todo. Por increíble que parezca funciona y lo malo es que no acaban de creerlo los estudiantes, que siguen una y otra vez insistiendo en el color” (debe ser nuestro hemisferio izquierdo, al que tan mal le caemos a veces).

Pues debo confesar que pertenezco al grupo: luego existo, pues cometo el mismo error.

¿Qué curiosos especímenes somos, verdad? Tan testarudos en creencias que deben estar asimiladas en nuestro cerebro reptiliano, porque si no, ¿quién nos entiende? Nos dicen los entendidos que hagamos ‘A’, y ya no es que no hagamos ni ‘B’, es que hacemos ‘Z’. Y aunque queramos convencernos a nosotros mismos de hacer si acaso algo cercano como ‘B’ nos cuesta la misma vida torcer tanta testarudez. Os lo digo en serio, es nuestro cerebro reptiliano…creo que era Descartes el que decía que el alma estaba ubicada en al bulbo raquídeo…pues hasta mi perro tendría más luces, pues si le dices que la pelota está allí, allí va, sin más, todo contento de si mismo.

Un ejemplo…¿sabéis quién es este?

kennedy

Sí, eso es; se trata de J.F. Kennedy, a pesar de estar desenfocado y sin detalle alguno…

(hacedlo con fotos de conocidos y os sorprenderá ver con qué poco detalle sois capaces de reconocerlos)…el milagro lo obran unas proporciones correctas y un buen ajuste simplificado del valor (simplificación que se obtiene desenfocando)…no hay detalles, no hay color… ¿por qué preocuparnos entonces al principio tanto de esos dos aspectos: el color y un frenesí incontrolable por los detalles…? ESTAMOS EN UN CLARO ERROR SI LO HACEMOS…Y LO HACEMOS.

PRACTIQUEMOS EL VALOR Y LAS PROPORCIONES…que no es poco. Pero sigamos…

Para establecer estas cuestiones de la mezcla, debemos fijar primero la clave de la composición a pintar: es el rango de la escala donde nos moveremos, que nos lo da la diferencia entre los dos extremos de la misma, el máximo o más claro valor y el mínimo o más oscuro valor (los números del esquema que muestro son los inversos de nuestra escala: 1 negro y 9 blanco). Ya vimos el tema de las claves de valor: si nuestra luz máxima en la composición tiene un valor de 3 y la mínima uno de 7, nos moveremos en un rango del 3 al 7 de valores…así que la luz puede estar compuesta por el 3 y 4, los medios tonos por el 5 y las sombras por el 6 y el 7 en sus acentos más bajos; los brillos, acentos más claros, pueden ser mayores del 3, sin que formen parte de la escala necesariamente. Luego, los medios tonos transicionarán hacia las luces a través de la unión del 5 con el 4 ó 3 y hacia las sombras del 5 con el 6 ó 7…

Conviene separar bien las dos familias (luz y sombra) y recordar que el valor más oscuro de las luces no será nunca más oscuro que el más claro de las sombras (y viceversa).

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La intensidad de la luz será la que revele nuestra clave de valores…si es difusa, los saltos son pequeños, transiciones suaves…Si es plena, puede provocar saltos de varios pasos (v.g. 3) en uno y transiciones fuertes y si es un golpe de luz en la oscuridad puede haber saltos de 5 pasos en uno y bordes cortados. El color del objeto nos llevará a tonos altos o bajos y, dentro de ellos, la luz repartirá las diferencias entre las dos familias…ajustando los medios tonos en la mediana espectral

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Esta transición de valores entre la familia de las luces y la de las sombras debe conservarse de forma adecuada en la composición, moviéndose cada familia en un rango distinto que puede estar próximo o alejado en función de que la luz sea difusa, plena o fuerte respectivamente…

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Este esquema viene a resolver lo mismo en función de la naturaleza de la luz incidente en el objeto…

tono5

Otro ejercicio interesante será resolver cómo se comporta el valor del fondo sobre dichas luces, pues determina el significado psicológico y ambiental de la escena…

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Los siguientes esquemas son autoexplicativos, aunque estén en inglés. Fijaos cómo conserva como medio tono el fondo del papel, que no es blanco. Y fijaos también cómo en el esquema de la nariz, el valor más claro de la sombra –luz reflejada bajo la nariz- es más oscuro que el más oscuro de la luz –que es el medio tono del fondo del papel-. La sombra proyectada siempre es más oscura que la sombra propia…

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Otro ejercicio para hacer con sanguina o carboncillo…

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Velázquez tenía un especial don para establecer estas relaciones de forma muy simplificada, sin conjeturas ni reinterpretaciones, sino con una tremenda honestidad ante el motivo. Destaca la sobriedad de matices que centran la mirada en el rostro del buen Michel Angelo Augurio, según se cree.

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(El barbero del Papa, 1650, 2ª etapa italiana –adquirido por El Prado por 23 mll.)

Fijaos cómo supo presentar la bonachería del personaje, que se sentía feliz y humildemente halagado de ser retratado por aquél que había pintado a Reyes y Papas… A pesar de que Velázquez diferencia muy bien su rango menor respecto a éstos, con un tratamiento del color más sobrio (y pigmentos más baratos), sabe darle el mayor de los oropeles para un hombre de su alcurnia: reflejar su alma bondadosa. Es fácil imaginar que Don Diego sentía simpatía y afecto por este barbero campechano, al que le hizo favor metiéndolo en la historia por la puerta grande.

(No os extrañéis de que hable del precio de los pigmentos: es uno de los mayores condicionantes que han influido en la historia de la pintura). Hace poco he comprado un interesantísimo libro que recomiendo: “La invención del color” de Philip Ball. Ed. Turner – Fondo de Cultura Económica) –pulsad sobre la imagen del libro para leer una reseña que lo explica mejor de lo que yo lo haría…

la-invencion-del-color-philip-ball-paperback-cover-art

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2 respuestas a …¿el mundo es gris?…

  1. natalia dijo:

    genial la explicación

Por favor, deja tu pincelada...

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