El retrato (I)

Estaba preparando una entrada sobre la luz con claras alusiones al retrato cuando, ante las sucesivas peticiones de seguir abordando este tema de forma específica, he sucumbido a sus propios encantos que se conjugan, además, con nuestras necesidades más urgentes. Así que me he decidido a separar lo uno de lo otro. El tema de la luz seguirá su camino, pero de forma separada al del retrato, lo que no excluye que se hagan alusiones inevitables a este.

Sin menoscabo de la línea introductoria comenzada en la serie “Retratos y figuras”, en la que hemos ido introduciendo elementos básicos como los ojos, la boca, etc., y que todavía no considero acabada, hay un manifiesto interés en todos nosotros por las técnicas particulares del retrato, donde podamos desarrollar nuestras habilidades sin temor a que el desconocimiento de tales técnicas echen por tierra todo el esfuerzo aplicado en la consecución del mismo. A menudo, cuando pinto un retrato, me pregunto hasta dónde seré capaz de desarrollarlo con tintes de verosimilitud, sin que el desconocimiento final de los médiums* a emplear, de las veladuras, impastos, etc., o sea, de las técnicas clásicas adecuadas, limite mis posibilidades.


(*) Yo hubiera escrito ‘medium’, sin tilde ni ‘-s’ final, por creer que las palabras neutras del latín tienen la misma forma en plural y singular, y que el latín clásico no tenía tildes. Sin embargo, parece ser que los gramáticos latinos fueron incorporando un sistema muy básico de tildes para diferenciar los acentos vocales, antes del sistema actual en que derivó el latín en los distintos romances.  Y en la actualidad, respecto al plural, las palabras que se introducen con terminaciones que no suelen ser propias del castellano, ya sea porque vengan del latín, del inglés, del francés, de una onomatopeya, etc., y cuyo final sea una consonante distinta de -l, -r, -n, -d, -z, -j, -s, -x, -ch, normalmente añaden una -s: esnob, esnobs, cómic, cómics, crac, cracs, plaf, plafs, médium, médiums… Existen unas excepciones en que los hablantes han optado por dos plurales igualmente válidos: el regular para este tipo de palabras, añadiendo la -s final, y otro en que se añade -es: álbum, álbums, álbumes, club, clubs, clubes. Cada cual utilizará el que más le suene o el que más se use en su entorno (yo solía corregir, cariñosamente y sólo a personas de mi ámbito más íntimo, ambos ejemplos, creyendo que sólo era correcta la terminación tras la –m y la –b con –es; ahora veo que no debo corregir: toda una lección que me hace acordarme de algunos profesores del colegio ¿?). Sin embargo, Currículum entró en el castellano en un entorno académico, a partir del inglés, lengua que no adapta las formas latinas, por lo general. Se incorporó con el plural currícula. Al pasar al uso general, el plural latino fue cayendo en desuso y alguna gente tendió a utilizar currículums, mientras que otra adaptó completamente la forma al castellano, dando así las formas habituales y que hoy recogen los diccionarios: currículo, currículos. La forma latina se mantiene en la expresión latina Currículum Vítae.

(fuente de consulta: www.elcastellano.org)

Por cierto, he oído que la palabra ‘catalán’ se deriva del nombre que los franceses, previo a la Reconquista, daban a los españoles que habitaban las actuales tierras de Cataluña: “castellans”, o sea “castellanos”…lo cual hoy día, en el contexto actual, parece un chiste…


Además de la magnífica información con la que ya se puede contar en la web sobre este tema (la mayoría, como siempre, en inglés), sobre todo en las Academias clásicas de Arte, como la de Florencia, de la que tengo puesto un link permanente, o la de Sadie Valerie, etc., hay maravillosos libros de consulta que serán los que nos guíen de la mano en esta aventura -recomiendo encarecidamente su compra y pido a quién tenga información que me diga si existe versión en español de alguno de ellos (o libros de similares características a la venta; yo no los he encontrado):

    • Traditional Oil Painting, Advanced Techniques and Concepts from the Renaissance to the Present, by Virgil Elliot

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    • Classical Painting Atelier, a Contemporary Guide to Traditional Studio Practice, by Juliette Aristides

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    • The Art of the Portrait, by Norbert Schneider

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    • Problem Solving for Oil Painters, Recognizing what’s gone wrong and how to make it right, by Gregg Kreutz

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La práctica habitual de pintar estudios de cabezas en vivo desarrolla las habilidades necesarias para pintar retratos. Debemos asimilar bien la diferencia entre un estudio y un retrato. En un estudio nos concierne sólo al ajuste visual y nos ayudará a comprender los tonos de piel y los diversos tipos de estructuras faciales. El retrato debe transmitir algo de la personalidad del retratado y darle al espectador la impresión de estar frente al sujeto; debe mostrar, por tanto, las características personales del sujeto.

El estudio nada tiene que ver con los rasgos característicos ni con la personalidad.

La iniciación de los estudiantes de arte al tratamiento de la cabeza humana debería empezar con moldes o bustos, incluidas réplicas de cabezas de grandes esculturas, modelándolas sin color, a carboncillo o lápiz. Debe colocarse cerca un fuerte foco de luz para crear distintos patrones de luces y sombras. Un buen método es emplear carboncillo negro y blanco (o tiza blanca) en papel gris. Carboncillo para las sombras, el gris del papel en los medios tonos y la tiza para modelar las luces (esto ya lo expuse en otra ocasión, con óleo en bocetos acromáticos). El mismo ejercicio debe repetirse con el cráneo visto desde diferentes ángulos hasta que las formas se hagan tan familiares que puedan ser dibujadas de memoria. Bajo mi punto de vista el óleo también puede servir, siempre en acromáticos.

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Según Virgil Elliot, el primer modelo vivo que debe intentarse es un hombre de pelo y barba oscura, ya que es más fácil lograr una parecido satisfactorio con este tema. Una barba y bigote oscuros proveen muy distintas formas para usar como puntos de referencia a la hora de colocar otros elementos de la cara. Igual que en los estudios de moldes de cabezas y cráneos, debe posicionarse una fuerte luz cercana que defina las formas donde crear la luz y la sombra.

Los primeros estudios en óleo debieran hacerse sólo con blanco y negro y los grises resultantes de ellos, en paneles pequeños, hojas enteladas o lienzos entonados con un gris luminoso (valor 7 de la escala Munsell)…

Grisaille Oil Painting Update and Toning a Canvas – Mark Branscum

Entonar el lienzo

Esto nos permite a los aprendices concentrarnos en los valores sin la distracción del color. El color tiene mejor acogida en nuestra paleta una vez hemos adquirido el control necesario sobre los diversos útiles y materiales y hemos aprendido a leer y ajustar los valores de forma correcta.

Recomiendo en este caso, por ejemplo, el curso de Will Kempf:

http://willkempartschool.com/how-to-paint-an-acrylic-still-life-painting/how-to-paint-a-portrait/

donde se enseña la técnica desde el blanco y negro.

Bien, pues busquemos en los clásicos esos modelos barbudos para realizar estudios…(aunque lo recomendable es hacerlos en vivo, no me imagino buscando por la calle a señores barbudos y morenos para animarles a posar para mi sin perjuicio de mi propia integridad…)

(los nombres de los cuadros aparecen poniendo el ratón sobre ellos)

Tiziano

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Velázquez

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(todos ellos parecen una magnífica forma de comenzar…)

Siguiendo con Virgil Elliot, los primeros estudios de color debieran ser bocetos a color, donde no se intentara ningún detalle, con una paleta limitada de Blanco, Negro Marfil y Sienna Natural (y/o Amarillo Ocre) y Rojo Ocre, en pequeños paneles entonados con un marrón cálido (valor 6 ó 7 de la escala Munsell). Todas la complexiones humanas, sin distinción de raza, están compuestas de combinaciones variables de tres pigmentos: rojo, amarillo y negro. Por tanto, estos tres, más el blanco, añadido para indicar una concentración menos densa de pigmento, constituyen la base fundamental de la paleta del retratista y son suficientes para modelar por sí mismo una cabeza, como demostró tan hábilmente Velázquez. Deberíamos aprender a realizar y avanzar todo lo posible con esta paleta limitada antes de complicar las cosas con más colores.

Aprendamos a usar sólo pinceles grandes en estas prácticas con color. El objetivo de estos bocetos es ajustar lo mejor posible el color de la piel y el pelo del modelo, tanto en la luz como en la sombra. Tenemos que ignorar los detalles y dejar los ojos sin definir. Cualquier intento de modelar detalles bloqueará nuestra habilidad para captar el valor y el color. Ocurre que, una vez colocamos los ojos en el retrato, se hace difícil o imposible ignorarlos y existe la inevitable tendencia a olvidar toda cosa hasta que los ojos estén rematados perfectamente. Esto interfiere con la lectura del valor y el color en el resto de la cara. La cuenca del ojo, para el propósito que tiene un boceto a color, se interpreta mejor como un área general de sombra.

En ciertos puntos puede expandirse la paleta, uno o dos pigmentos a la vez. Sombra Natural y Sienna Tostada –seguido de Rojo Cadmio Claro o Bermellón, Amarillo Ocre y, posiblemente, Naranja de Cadmioantes que ningún azul. Los grises resultantes del Negro Marfil y Blanco se leen como azul en un cuadro cálido. Los verdes resultan del Negro Marfil y Amarillo Ocre (o Sienna Natural) o Gris y Amarillo Ocre, y los violetas del Rojo Ocre y Negro Marfil o Gris. Estos colores estarán en el rango más bajo de saturación para no quebrar la armonía en una pintura predominantemente cálida, de la forma en que lo harían unos azules, verdes o violetas brillantes.

Un buen ejemplo…además de todos los anteriores de Tiziano y Velázquez,

Rembrandt – Joris de Caulerij:

rembrandt joris the caulerij fine art museum san francisco

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Una vez se ha desarrollado la habilidad de leer bien los tonos de piel, uno puede intentar empezar a añadir detalles en los estudios de cabezas. Pero la tentación de modelar los detalles en una pintura o estudio debe resistirse hasta que todos los valores y colores, y todas las grandes formas, estén absolutamente correctos. Aún entonces, sólo los detalles más importantes deben focalizarse, húmedo-sobre-húmedo, con el pincel grande que mejor le vaya a uno, para evitar la apariencia de que fueron hechos como correcciones. El pincel grande asegura que el detalle se integre en la forma. La práctica con pinceles grandes permite desarrollar una mayor habilidad en el manejo de la pintura y permite la creación de efectos pictóricos más agradables…Un pequeño pincel Sable de punta es como una especie de lápiz. La huella que deja es lineal y fuerte, aguda, definida en todos lados. La naturaleza raramente nos define líneas, más bien formas, que vemos con bordes más suaves que esas marcas características del Sable. El resultado es que las pinceladas con un Sable pequeño tienden a romper la ilusión de realismo, excepto en zonas muy estrechas como los ojos y en ciertos casos los pliegues entre el párpado superior y la piel de la cuenca del ojo. El trazo de un pincel más grande dejará un borde más suave y así no se destruirá accidentalmente la ilusión de realismo. La aparente necesidad de pintar con pinceles pequeños viene del uso del lápiz en el dibujo; en el óleo es un mal hábito que hay que romper. El dibujo de masas y los estudios al óleo con pinceles grandes son el mejor ejercicio para acabar con ese mal hábito.

Procedimientos para pintar retratos

La cantidad de información que el artista debe ‘leer’ en un sujeto para pintar un retrato de alta calidad es impresionante. Intentar atacar todos los aspectos de una vez, incluida la composición, valor, formas, líneas, parecido, color y personalidad, sobrepasa las capacidades de cualquiera. Nadie puede hacerlo. “¿Cómo lo hicieron los Grandes Maestros?”, nos preguntamos. La respuesta es que, en la mayoría de los casos, no trataron de atacar todos los problemas de una vez, sino que los disgregaron y abordaron sistemáticamente por fases.

A menudo hacían estudios previos, como una ayuda visual para familiarizarse con el sujeto antes de abordar el retrato final. Estudios de valor con sombras en blanco y negro, para establecer la forma a través de las luces y sombras, a menudo en carboncillo y tiza sobre papel gris o marrón y a veces en óleo. Entonces se pasaba al estudio en color, con óleo, para registrar el color del sujeto bajo cualquier luz que fuese elegida para el retrato. Los detalles no cuentan en el estudio de color. El estudio de valor si puede contener los detalles. A menudo se acompañaban estos estudios con otros particulares de las manos.

Los artistas actuales se sirven bien de estas técnicas. Todos los estudios debieran realizarse en vivo. El retrato final debe pintarse siguiendo la técnica Veneciana, la más usada desde Tiziano y Giorgione, o posiblemente antes, o la técnica de pintura directa, o alguna variante de una u otra. La técnica Flamenca, en su interpretación estricta, puede considerarse un método más tedioso, toda vez que el resultado final no parece compensar artísticamente como para justificar los problemas que añade. En cualquier caso puede optarse por una elección personal.

Sargent_Self Portrait, 1906, oil on canvas, 70 x 53 cm, Uffizi Gallery, Florence

(Autorretrato, J. Singer Sargent –Técnica Directa)

 

…continuará…

(próximamente: La Técnica Veneciana)

Agostino Pallavicini_Portrait of Anthony Van Dyck detail

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16 respuestas a El retrato (I)

  1. Ruth dijo:

    Quedo a la espera de las proximas entregas de este tema.
    Como siempre la informacion y ejemplos citados son excelentes. Felicitaciones.

  2. José dijo:

    Felicidades por el nuevo matgerial, Miguel.
    Está de primera calidad. Un error común que cometemos muchos de los aficionados es dejarnos influenciar por algunas frases dichas con la mejor intención pero sin el menor sustento técnico: “Los ojos son el reflejo del alma”, y así por el estilo.
    Yo empecé, al retomar el óleo (andaba con los acríclicos), con un retrato de Sacarlet Johanson de un fotograma de la película “La joven de la perla”, según mi consideración, para no atenatar contra el original de Jan Vermer (Joven con turbante turco).
    El resultado ha sido desastroso.
    Hice el retrato completo en blanco y negro…con óleo. Todo parecía marchar bien, hasta que empecé a aplicar el color y me topé con los ojos. Tenía entendido que si lograba captar la mirada, el retrato estaría logrado.
    Me da vergüenza contar en lo que acabío mi retrato.
    Pero en fin, con estos materiales que nos brindas espero ir más más lejos…al menos esta vez.

    • Te recomiendo visitar los videos de Jon Houglum en YouTube, donde desarrolla el cuadro de principio a fin: te servirá al menos de inspiración…Pero, sobre todo, te recomiendo visitar antes:

      http://www.penroseart.com/vermeer01.htm

      donde verás paso a paso todo el proceso con explicaciones detalladas…si no entiendes algo ya sabes dónde estamos para ayudar. Quizás algún día siga el proceso y lo publique: ¿tendré tiempo aún para pintar? ;)

      Respecto a los ojos, hay que diferenciar…en el estudio o boceto previo, no hay que prestarles demasiada atención en su detalle, sí en sus proporciones y posición relativa respecto a otros elementos de la cara. Pero en el cuadro final, los ojos son muy importantes, aunque debemos resistir la tentación de querer rematarlos muy pronto…Pero al final, asegúrate de que están correctos (es uno de los puntos donde más tiempo se pierde) porque algo de razón hay en la frase que citas. De todas formas puedes lograr los ojos y si no consigues el gesto o las mejillas, cambiará el parecido y la edad respectivamente. Ya he dicho que son muchos los problemas que deben abordarse…poco a poco…
      La experiencia que cuentas me resulta muy interesante y me es muy familiar. No desesperes: de esas debacles aprendemos mucho, aunque no logremos finalmente un cuadro para colgar del salón y vacilar con los amigos y familiares…

      Mucha suerte en la próxima…practica antes un poco con los estudios a color (ya que el monocromático lo tienes más dominado)…

  3. pilar dijo:

    Es mi pasión, el retrato, pero creo que empezaré desde 0 a utilizar todo el material que nos estás aportando, muchas gracias.

  4. Muy interesante, muchas gracias. Tomo nota.

  5. Rosa dijo:

    hola, me ha encantado tu blog, aunque se muy poco de pintura. Necesito una pequeña ayuda. Estoy buscando un buen libro sobre pintura al óleo para un regalo. La persona a quien va dirigido tiene alguna idea y ya ha pintado algunos cuadros. Hace tiempo le regalé El gran libro de la pintura al óleo de Parramón, pero necesito tu opinión con respecto a que regalarle estos reyes. Tiene que ser relacionado con la pintura. Si pudieras ayudarme te lo agradecería. Saludos

  6. Pingback: El retrato (I) « H.Alvarez

  7. wellington dijo:

    Exelente blog, soy autodidacta y siempre estoy buscando informacion sobre retratos , por q soy un apasionado del retrato desde q lo descubri hacia año y medio , no paro de pintar todos los dias ,y estaba anquilosado ,pero a partir de ahora dare un paso mas en mi evolucion ,es lo mejor q he encontrado, mi problema es el color pero con lo q he leído en tu blog seguro q lo haré mejor , muchas gracias, he entrado en la galería de retratos de la national gallery de london y lo q no entiendo es como se consigue esa especie de rayajos empastados en las luces se le ven los poros en unos cuantos retratos q les dan un realismo exepcional, me gusta mucho el realismo clasico y siempre estoy en el Museo del Prado tratando de sacar algo pero tu blog me servira de mucha ayuda ,gracias y felicitaciones

    • Gracias a ti, Wellington…¿sabías que Goya, haciendo un retrato del general homónimo inglés y tras recibir una crítica por parte de éste, estuvo a punto de matarlo degollándolo con un cuchillo? De haberlo logrado -escapó ‘in-extremis’- Napoleón habría ganado la batalla de Waterloo, cambiando definitivamente la historia de la Europa que hoy conocemos.
      Supongo que los empastados rayados en las luces se logran con pincel seco y diferenciando medio salto en la escala de valor del mismo tono cambiado de temperatura, pero no puedo asegurarlo. Quizás algún asiduo de este sitio más experimentado pudiera ilustrarnos a todos.

  8. Kike dijo:

    Gracias por compartirnos todo este material además de por el trabajo y el detalle de añadir enlaces a vídeos y páginas relacionadas que, dicho sea de paso, son tan magníficas como este blog. Tu trabajo, por todos los agradecimientos que leo junto con el mío, no es en vano. Una vez más: ¡gracias!

    • Gracias por tus palabras. El acceso a la información compartida nos hace disfrutar más de este arte. Trato de aportar mi granito…Sólo nos resta aprovechar la oportunidad que nos ofrece este medio…maravilloso medio.

  9. jose carlos dijo:

    ¿en que tema,hablas de la tecnica flamenca?

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